TRADICION FALLERA

viernes, 11 de mayo de 2018

ENTREVISTA A PAULA MARÍA GABARDA MÁS - FALLERA MAYOR 2018 DE BARRACA-ESPADÁN

   ¿Qué Edad Tienes? ¿Estudias o Trabajas?
Tengo 24 años y trabajo en una empresa que exporta contenedores a países árabes.
  ¿De qué comisión eres y cuánto tiempo eres fallera de allí?
Soy de la falla Barraca-Espadán desde que nací.
  ¿Siempre has sido de la misma comisión o has pertenecido a otra?
Siempre de la misma. La verdad es que no me veo en otra.
 ¿Cómo es tu comisión? ¿Qué es lo que la caracteriza?
Nuestro lema es “en el cor del Cabanyal”. Creo que es lo que más nos define. Somos una pequeña-gran familia. Tenemos la suerte de contar con generaciones y generaciones de una misma familia dentro de la comisión, convirtiendo a Barraca Espadán no solo en una falla como ocio sino como tradición familiar: apuntarse pasa de padres a hijos.

 ¿Qué te ha motivado a presentarte a Fallera Mayor de tu comisión?
Llevaba muchos años deseándolo pero hay que confesar que, aunque cada uno dentro de sus límites, supone un mínimo desembolso económico. En 2018 se alinearon los astros, como siempre digo.
Barraca Espadán es una falla “fácil” y “difícil” de representar: tiene peso dentro del mundo fallero y sus representantes han sido todos los años increíbles, por lo que estar a su altura es difícil. ¡Espero no haber decepcionado a nadie!

 ¿Cómo fue tu proceso de elección? ¿Cómo lo viviste?
Este año he aprendido que no todos los procesos de selección en las comisiones son iguales. No sé si es barrer para casa pero creo que el nuestro es el más justo: las candidaturas son secretas y se hace por antigüedad. El día de l’apuntà se nombra a los representantes, por lo que los nervios están a flor de piel. Ese día yo ni sabía si se había presentado alguien más, (ni se rumoreaba), ni sabía si tendría acompañantes infantiles y fue toda una alegría y un alivio ver a Marc y Celia ser nombrados y oír mi nombre a continuación. Me hacía mucha ilusión compartir mi año con dos  nuevos hermanitos pequeños.

    ¿Cómo describirías a tu Fallera Mayor Infantil, a tu Presidente Infantil y a tu Presidente?
Celia es adorable. Es una niña aparentemente tímida, pero cuando coge confianza, es divertidísima. Es alegre y un poco alocada pero muy cariñosa. ¡Me encanta cómo grita de ilusión cada vez que me ve!. 
Marc es también un poco vergonzosillo, pero lo esconde con lo espabilado y listo que es. Es un bichín, pero a la vez muy obediente y formal.
Estoy muy contenta por ellos, y muy orgullosa de cómo se han comportado. Sé que han disfrutado y espero haber tenido parte de culpa en su felicidad.
Quique, nuestro Presidente, es acompañante, consejero, defensor, organizador, instructor… es todo lo que una Fallera Mayor necesita. También es un poco pincha… ¡que le pregunten a la pobre Celia! Pero es un trabajador incansable, siempre pendiente de que todo salga bien y sacrificando fuerzas, horas de sueño y tiempo para mantener a Barraca Espadán en el lugar que se merece.

 ¿Cuántos trajes tienes? ¿Qué prefieres más los del siglo XVIII o XIX?
Para este año me he hecho 3 trajes, uno de cada tipo, y dos cuerpos de manga larga (el liso del fondo de la falda para la Ofrenda y uno negro de fondo de armario).
A los trajes del s. XVIII les veo muchas opciones y eso me encanta: hay tanta variedad de formas, colores, combinaciones y estilos como de falleras. Sin embargo, creo que tener un s. XIX debería ser obligatorio: es el de gala y el más formal, así como el que menos combinaciones admite, en mi opinión. Aunque por lo general me gusta innovar, soy de las que piensa que un s. XIX en oro, mejor… Me he quedado con ganas de hacerme uno más del s. XIX.
Por último, tengo una falda de seda salvaje para vestir “huertana”.

 ¿Quién te confecciona los trajes? Háblanos de ellos.
El traje principal, el del s. XIX, fue el que usé en la presentación. Es rojo, y es el que más sentimiento recoge. La tela fue un regalo de mi pareja (que es muy poco fallero…) y las manteletas son de Manteletas Chelo. De la confección se encargó Cristina de les Falleres. Fue todo un descubrimiento: a parte de manos mágicas, tiene un gusto increíble y es trabajadora insaciable. Ella también se encargó del corpiño de manga larga negro, un labrado de Mar de Seda.
El del siglo XVIII lo confeccionaron en Amparo y Paz. Llegué a ellas por casualidad y estoy de lo más contenta con los resultados: son muy atentas y se desviven por encontrarte lo que necesites. Allí encontré yo la tela de Sedica, un Letizia verdoso sin metal que me enamoró, junto con las manteletas de Adriluc. De este saqué el corpiño de manga larga con peinador y mantilla a conjunto de las manteletas para la Ofrenda.
Mi abuela ha sido, sin embargo, la mejor de mis modistas. Ella se ha encargado de coser totalmente a mano las enaguas, los pololos y la chambra (incluyendo una puntilla de mi bisabuela). También fue ella la que se encargó de la falda de seda salvaje para vestir a l’antiga. Mi madre, otra artista, ha sido la artífice de todos mis collares y pulseras de perlas.

¿Tres moños o uno?
Soy de las de tres moños como diferenciación del resto de peinados tradicionales españoles. Creo, además, que hay actos para los que es imprescindible el s. XIX y los tres moños. A pesar de esto, este año ha sido el primero que he llevado un moño, aunque solo con el traje de huertana.

 ¿Cómo ha sido de momento tu reinado?
Ha sido felicidad pura. Esperaba con ansias este año y cada acto, por simple que fuera, ha sido magnífico. Los que me conocen saben que soy una “friki fallera” y he disfrutado como una niña. Aún me quedan actos, hasta mi presentación, pero no quiero que se acabe, la verdad.

¿Qué acto has disfrutado más como Fallera Mayor?
Me cuesta mucho elegir uno. Guardo todos con un amor especial y creo que no quitaría ninguno. Sí que destacaría la Ofrenda a la Mare de Déu. Ya sabía que iba a ser especial, y ese día estaba muy nerviosa, pero la emoción que desborda la calle de la Paz y el hecho de desfilar sola y oír tu nombre, no tiene palabras para describirlo.

 ¿Cómo ha sido tu Monumento Fallero? ¿Quién es el Artista? ¿Qué te has quedado del mismo?
Luís Espinosa nos ha plantado una gran falla. Nos llevamos el 10º de Segunda B y, aunque creo que merecíamos un poquito más, siempre es una alegría llevarse premio de monumento, no todas las comisiones son tan afortunadas. La falla iba sobre las alergias (I de retruc, alèrgia, era el lema), aquellas situaciones que nos producen irritaciones a la sociedad. Quería haberme quedado un “pequeño” mosquito tigre, que era, literalmente, un tigrecito con alas y “nariz” de mosquito, pero no era tan pequeño como parecía…
Finalmente me quedé un ninot del monumento infantil, Temporànea, de Ximo Martí (miembro de la comisión). Era un niño troglodita, que a mí me evocó el hecho de que, al descubrir el fuego, también descubrimos la pasión por él, y, al fin y al cabo, él es la esencia de las Fallas.

¿Qué te han parecido las Fallas 2018? ¿Cambiarías algo?
Desde luego las he vivido de una manera muy diferente a otros años.  Creo que no las podría haber disfrutado más y aunque me gustaría que la semana fallera fuera más larga… no sé hasta qué punto una Fallera Mayor podría sobrevivir a ella.
Como cambiar… me gustaría hacerlas más internacionales, no a nivel general, ya que queda demostrado que las Fallas son internacionales al haber sido nombradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, sino a nivel más individual de cada comisión. Estaría genial poder hacer vivir una experiencia realmente fallera, dentro de una comisión, a aquellos extranjeros “valientes” que se atrevieran a probarlo.

 Dinos una “cridà” para que los vecinos decidan a apuntarse a tu comisión.
Una falla debe reunir todos los elementos que cualquier persona pueda buscar y en Barraca Espadán os aseguro que los tenemos todos: semanas culturales y talleres para aquellos más interesados en el tema cultural. Discomóviles, orquestas, concursos de karaoke y una magnífica banda que nos acompaña siempre para quienes buscan disfrutar de la música. Concursos de paellas, arroz al horno, postres y jornadas culturales de gastronomía valenciana para los más chefs. Actos solemnes y emotivos para los aficionados al protocolo… y así podría seguir y llenar todas las líneas de este medio digital. Pero creo que debería guardar lo mejor en secreto para que lo viváis en vuestra propia piel. Venid a probar, venid a disfrutar, venid a sentir qué es ser fallero…Venid, pues a convertiros ¡en falleros de Barraca-Espadán, en el cor del Cabanyal!

Darle las Gracias a Paula por habernos dejado hacerle esta entrevista.
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